Guía
Guía de tácticas de DT Liga
Esta guía explica qué decisiones tácticas puedes tomar y qué efecto real tiene cada una: formación, once titular, jugadores fuera de posición, mentalidad, banca, cansancio, cambios y entretiempo.
No existe una táctica que gane siempre. Lo que sí puedes hacer es entender qué mira el juego para que cada decisión tenga sentido con el plantel que tienes.
Cómo influye tu táctica en un partido
El juego enfrenta la capacidad ofensiva de tu once con la defensa del rival, y tu defensa con su ataque. Esas dos capacidades salen del ataque y la defensa de cada titular, según el puesto que ocupa: los delanteros aportan sobre todo al ataque, los defensas a la defensa, los mediocampistas a las dos cosas, y el arquero pesa mucho atrás.
Por eso importa dónde pones a cada jugador, no solo quién juega. También cuentan la condición física de los titulares y la localía: jugar en casa da una ventaja. Aun así, el resultado es incierto: un equipo más fuerte gana más seguido, pero también puede empatar o perder.
Elige tu formación
En Táctica puedes elegir entre ocho formaciones: 4-3-3, 4-4-2, 3-5-2, 4-2-3-1, 5-3-2, 4-1-4-1, 3-4-3 y 5-4-1.
Lo que cambia una formación es cuántos puestos hay en cada línea. El 5-4-1, por ejemplo, tiene cinco puestos de defensa, cuatro de mediocampo y uno de delantero. No hay roles especiales: en el 4-1-4-1 el mediocampista más retrasado sigue siendo un mediocampista, y en el 3-5-2 los que juegan por las bandas también.
Como cada jugador aporta según su puesto, la formación cambia cuánto pesa cada línea en tu ataque y en tu defensa. Ninguna es mejor por sí sola: lo que decide es qué jugadores tienes para esos puestos. Tres delanteros no sirven de mucho si solo tienes uno bueno.
Al cambiar de formación se rearma el once
Cuando eliges otra formación, el juego arma un once nuevo automáticamente: para cada puesto toma al mejor jugador disponible de esa posición y, si no queda ninguno, al mejor disponible de otra. Deja fuera a los lesionados y a los sancionados. Tu once anterior no se conserva, así que revisa el resultado.
Arma tu once
Todos los jugadores tienen una de cuatro posiciones: POR (arquero), DEF (defensa), MED (mediocampista) y DEL (delantero). No hay posiciones más específicas.
- En el computador arrastras a un jugador y lo sueltas en su destino.
- En el celular tocas a un jugador y después el lugar al que quieres llevarlo. Puedes empezar por la cancha o por la banca.
- Si llevas un suplente a un puesto ocupado, entra directo y el titular sale del once. Entre dos puestos de la cancha, los jugadores se intercambian.
- Los lesionados y los sancionados aparecen marcados y no se pueden poner de titulares.
Jugar fuera de posición
Puedes poner a cualquier jugador en cualquier puesto, pero fuera de su posición natural rinde menos. La reducción depende de qué tan lejos está del puesto:
- En su posición: rinde el 100 %.
- Línea vecina (defensa en el medio, mediocampista en defensa o en ataque, delantero en el medio): −10 %.
- Defensa en ataque o delantero en defensa: −35 %.
- Cualquier jugador de campo en el arco, o un arquero en el campo: −53 %.
En la cancha, un jugador fuera de su posición muestra un ícono de alerta: Posición secundaria cuando la reducción es chica y Fuera de posición cuando es grande. Al elegir quién entra en un puesto, cada candidato lleva un anillo verde (su posición), amarillo (posición secundaria) o rojo (fuera de posición), junto al porcentaje que pierde.
Qué es la Media XI
La Media XI es el promedio de la media de tus titulares, con la reducción por jugar fuera de posición ya aplicada. Resume bien la calidad de tu once, pero no es el número con el que se juega el partido: ahí cuentan el ataque y la defensa de cada jugador en su puesto, y su condición física, que la Media XI no refleja.
Mentalidad
La mentalidad define cuánto arriesga tu equipo. Hay tres:
- Ofensiva: potencia tu ataque a cambio de dejar más expuesta tu defensa. Suele producir partidos más abiertos, con más goles en los dos arcos.
- Defensiva: refuerza tu defensa a costa de capacidad ofensiva. Suele cerrar el partido, con menos goles para los dos.
- Equilibrada: no hace ese intercambio.
Ninguna es mejor en todos los casos: ir al ataque o cerrarte siempre tiene un costo del otro lado.
Cuándo se puede cambiar
Se elige en Táctica o en la previa del partido, y se puede cambiar otra vez en el entretiempo. Durante una pausa en medio de un tiempo no se puede cambiar.
Banca y reservas
Los jugadores que no son titulares se reparten entre la Banca, de 7 jugadores, y las Reservas, que son todos los demás. Los mueves entre los dos grupos arrastrando o tocando, igual que en la cancha.
La diferencia importa en el partido: solo los 7 de la banca pueden entrar. Las reservas no pueden ingresar, aunque estén en perfecto estado. Un jugador de la banca que está lesionado o sancionado tampoco puede entrar.
Si nadie de tu banca juega en la posición que necesitas reemplazar, el que entre jugará fuera de posición, con la reducción que ya viste. Por eso suele convenir una banca que cubra distintas posiciones, incluido un arquero suplente, aunque el reparto depende de tu plantel.
Condición física y rotaciones
Cada jugador tiene una condición física de 0 a 100. La ves en la columna Cond. de Plantel y en la barra bajo cada jugador en Táctica, que cambia de color cuando la condición baja.
- Un jugador descansado rinde al máximo.
- Alrededor de 80 empieza a notarse el desgaste en su rendimiento.
- Bajo 60 el efecto ya es considerable.
El cansancio se acumula al encadenar partidos completos: entre una fecha y otra el jugador recupera, pero no siempre todo lo que gastó. Los minutos cuentan, así que jugar un tiempo desgasta menos que jugar los 90. Los veteranos tienden a cansarse más y a recuperarse algo menos que los jóvenes.
La condición también baja durante el partido, así que un titular que llega justo puede rendir menos en el segundo tiempo. La previa te avisa si algún titular llega con baja condición física, y la Media que ves no cambia con el cansancio: el efecto está en el partido. Al comenzar una temporada nueva, todos vuelven a 100.
Rotar también tiene consecuencias
Rotar ayuda a administrar el cansancio, pero los jugadores esperan minutos según su nivel dentro del plantel. Si uno de tus mejores jugadores juega poco durante varias fechas, su moral baja y puede escribirte al Correo pidiendo jugar. Los jugadores de menor nivel dentro del plantel esperan menos minutos.
Antes del partido
La lectura previa
Al abrir un partido ves la Lectura previa, que compara a los dos equipos en cuatro puntos:
- Calidad del XI: tu Media XI contra la del rival.
- Ataque: tu ataque contra la defensa rival.
- Defensa: tu defensa contra el ataque rival.
- Localía: a tu favor si juegas en casa.
El ataque y la defensa ya consideran la posición y la condición física de cada titular. Con eso, la previa dice si, sobre el papel, partes como favorito, parejo o no favorito: sirve para orientarte, no es un pronóstico. Desde el Plan de partido puedes ajustar la táctica sin salir de la previa.
Qué puede bloquear el partido
El botón Jugar primer tiempo queda bloqueado, con el motivo a la vista, si tu alineación tiene alguno de estos problemas:
- Puestos vacíos.
- Un jugador repetido en dos puestos.
- Un jugador de campo en el arco cuando hay un POR disponible.
- Un titular lesionado.
- Un titular sancionado.
Lesiones y sanciones
Una lesión deja al jugador fuera entre una y ocho fechas, según su gravedad. Si un titular se lesiona en un partido, al terminar el juego lo reemplaza en tu táctica por el mejor jugador disponible; revisa si el cambio te convence.
Una tarjeta roja, directa o por dos amarillas en el mismo partido, deja al jugador fuera del siguiente partido de esa misma competición. Las sanciones no se corrigen solas en tu táctica: si un titular está sancionado, el Panel te avisa con Alineación incompleta y tienes que reemplazarlo en Táctica.
Durante el partido
Pausar y hacer cambios
Mientras el partido avanza puedes pulsar Pausar para hacer sustituciones. En esa pausa eliges quién sale y quién entra desde la banca, y el que entra ocupa el mismo puesto. Durante una pausa no puedes cambiar la formación ni la mentalidad: eso queda para el entretiempo. Cuando termines, pulsa Confirmar y reanudar.
- Tienes un máximo de 5 cambios por partido, sumando pausas y entretiempo.
- Un jugador que sale no puede volver a entrar.
- Un cambio hecho en una pausa se aplica al resto del partido; lo que ya se jugó no cambia.
Si se lesiona uno de tus jugadores
Una lesión de tu equipo detiene el partido automáticamente, incluso si estabas usando Saltar al final. Eliges al reemplazante entre los suplentes de la banca, ordenados según qué tan bien calzan en ese puesto, y ese cambio cuenta dentro de los 5. Si ya no te quedan cambios o no hay ningún suplente disponible, el lesionado sale igual y tu equipo sigue con un jugador menos, sin gastar un cambio.
Expulsiones y jugar con uno menos
Un jugador expulsado no puede ser reemplazado: su puesto queda vacío hasta el final. Jugar con menos jugadores perjudica mucho a tu equipo, tanto en ataque como en defensa. Por eso conviene no gastar todos los cambios demasiado pronto: si después se lesiona alguien, podrías quedarte sin forma de reponerlo.
Penales
Si hay un penal a tu favor, eliges quién patea (el juego te recomienda uno) y hacia dónde. Si es en contra, eliges hacia dónde se lanza tu arquero. El ataque del pateador pesa, y adivinar el lado ayuda mucho al arquero, pero ninguna elección asegura el resultado.
El entretiempo
Una vez empezado el partido, el entretiempo es el único momento en que puedes cambiar la formación y la mentalidad.
El análisis del cuerpo técnico
Arriba ves el Análisis del cuerpo técnico: el marcador, tu ataque contra su defensa y tu defensa contra su ataque, con un resumen de cómo está el partido en fuerza. Debajo, una recomendación de mentalidad según el resultado: si vas perdiendo sugiere buscar el partido, si vas ganando sugiere cuidar la ventaja, y si vas empatado sugiere mantener el equilibrio. La opción recomendada aparece marcada con un punto y puedes cambiar la mentalidad ahí mismo.
La recomendación solo mira el marcador. Crúzala con el análisis de fuerzas: ir al ataque cuando tu ataque ya supera a su defensa no es lo mismo que hacerlo cuando tu defensa está sufriendo.
Ajustar táctica y cambios
En Ajustar táctica y cambios se abre el editor táctico sobre el partido real. Ahí puedes:
- Cambiar la formación. Los que siguen en cancha se reacomodan en los puestos de la nueva formación; no entra nadie de la banca.
- Cambiar la mentalidad.
- Reubicar jugadores que ya están en cancha, moviéndolos entre puestos. Esto no gasta cambios.
- Hacer cambios con la banca disponible. El contador arriba muestra cuántos llevas de 5.
Nada se aplica hasta que pulsas Aplicar cambios. Antes de eso puedes usar Deshacer para volver un paso atrás o Restablecer para empezar de nuevo. Si tuviste un expulsado, el editor no te deja completar once: tu equipo sigue con uno menos.
Qué se guarda y qué no
- La formación que elijas en el entretiempo vale solo para ese partido: tu formación guardada en Táctica no cambia.
- La mentalidad sí queda guardada para las fechas siguientes.
Cuando todo esté listo, pulsa Jugar segundo tiempo.
Checklist antes de cada fecha
- ¿Hay titulares lesionados o sancionados? El Panel te avisa con «Alineación incompleta».
- ¿Algún titular viene con la condición baja? Piensa si conviene darle descanso.
- ¿El once es el que quieres? Si cambiaste la formación, el juego lo rearmó.
- ¿Hay jugadores fuera de posición? Revisa los íconos de alerta y si la reducción vale la pena.
- ¿La banca tiene cobertura para las posiciones que podrías necesitar, incluido el arco?
- ¿La mentalidad es la que quieres para este partido, o quedó la del entretiempo anterior?
- ¿Qué dice la lectura previa? Úsala para orientarte, no como pronóstico.
Pon a prueba tu táctica
Arma tu once, elige la mentalidad y juega la próxima fecha. Es gratis y no necesitas cuenta.
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